Esta es una oportunidad para desearnos
paz, amor y un prospero año nuevo. Para mi, es una gran oportunidad
para mirar atrás a todos los que me hacen, a todo lo vivido en este año y
reconocer la riqueza de las personas y las experiencias con las que me
he topado a lo largo de este intenso 2012.
No soy sin ustedes,
no soy quien soy sin las experiencias que vivencio cada día. Como
profesional no podría avanzar si ustedes no me abrieran como lo hacen,
las puertas de su alma. Agradezco profundamente esa apertura, la
confianza para permitirme entrar en sus vidas, en sus dolores y en sus
potencialidades; cuando juntos experimentamos el trabajo, ese viaje
acompañado que hacemos hacia las profundidades me devuelven algo de mi,
porque ustedes con sus casos interpretan partes mías, como individuos
humanos reflejo del otro, pues Somos gracias a que el otro existe y nos
puede reflejar.
Comparto con ustedes la certeza de que somos un
solo cuerpo como humanidad, que estamos en un gran momento como
especie, dirigiendo juntos, de manera consciente, nuestra evolución.
Las constelaciones y todas las nuevas terapias orientadas al alma, nos
hablan de lo mismo. Somos uno, al sanar uno sanamos todos, al despertar y
evolucionar uno, lo hacemos todos. Nos enseñan que como humanidad
estamos atravesando un momento supremo, dejando atrás la dualidad que ha
caracterizado la antigua era. Estas técnicas que sacan a la superficie
lo velado, lo oculto, lo difícil de nombrar, nos muestran este gran
momento. La vieja humanidad se muere y van quedando atrás sus antiguos
códigos de exclusión, de secretos, de odio y separación, porque sabemos
que aquello que excluimos o no reconocemos se vuelve síntoma, dolor o
guerra.
El nuevo tiempo nos dice: es tiempo de vibrar y vivir
desde el corazón. A la mente que hasta ahora nos ha sido útil, le hemos
conferido más valor del que tiene, hoy, podemos ponerla al servicio,
pues somos una especie pensante que puede usar el don al servicio del
universo y los otros seres. Ahora es tiempo del corazón, de la claridad,
de la comunicación y de sabernos una parte del Gran Todo. Es tiempo de
trabajar juntos para lograr, un solo pensamiento, un solo corazón!
Felices y prósperos próximos años!
Namaste!
Maria del Carmen Romero A.